¿Cómo luchar contra la fatiga y proteger tu sistema inmunológico?

luchar contra la fatiga

Ciertos periodos de trabajo intenso o estrés acumulado pueden generar un cansancio permanente con sensación de agobio por los acontecimientos, de despertar agotado y de no afrontar más los problemas cotidianos. Este tipo de situaciones también pone en peligro la salud porque bajan las defensas inmunitarias y sin ellas el organismo se vuelve frágil. Esto hace que sea más fácil contraer una infección por bacterias o virus. Para evitarlo, es aconsejable cuidar su salud teniendo una higiene de vida irreprochable y una dieta variada.

Adopta un estilo de vida saludable

Para luchar contra la fatiga, conviene volver a unos principios básicos que todos conocemos pero que, sin embargo, a veces nos cuesta aplicar. Entre estos, el sueño es obviamente la clave del éxito. El cuerpo y la mente necesitan respirar y hacer una pausa durante un mínimo de 4 horas e idealmente 8 horas. Si no todos tenemos las mismas necesidades en cuanto al sueño, lo que más importa es la calidad del mismo más que la cantidad.

Para un sueño profundo, debes evitar comer demasiado rico y demasiado cerca de quedarte dormido: en este el ritmo de los países nórdicos donde cenas alrededor de las 6 p.m. se adapta perfectamente al cuerpo porque la digestión no perturba el sueño. Tampoco se recomienda el consumo de alcohol para una noche tranquila, al igual que el uso de teléfonos celulares, tabletas o computadoras. Lo ideal es quedarse dormido mientras lee o escucha música, pero lamentablemente la tentación suele ser grande de sucumbir a la llamada de nuestros dispositivos digitales.

Entre otras sencillas reglas para evitar el cansancio, se recomienda practicar deporte de forma regular o al menos 30 minutos de actividad física diaria como caminar por ejemplo. Y finalmente, la dieta es fundamental para sentirse en forma y obtener un alto nivel de defensa inmunológica.

Los alimentos deben ser variados, no ricos en azúcares refinados y grasas. Lo ideal es consumir un máximo de frutas y verduras y reducir las comidas con carnes rojas.

Consumir complementos alimenticios

Para proteger su sistema inmunológico, el consumo de productos ricos en fibra, oligoelementos y zinc debería ser suficiente. Las ostras, por ejemplo, son uno de los alimentos con más zinc, pero no a todos les gustan. Para compensar determinadas carencias de las que podemos ser víctimas porque el organismo no asimila correctamente determinadas moléculas o minerales (como el hierro por ejemplo) ahora es habitual recurrir a complementos alimenticios.

De hecho, es cada vez más frecuente tomar un curso de vitaminas y minerales antes del invierno como medida preventiva o cuando se siente demasiado cansancio. Lo ideal es encontrar en la naturaleza lo que nos puede ofrecer directamente sin recurrir a vitaminas sintéticas. Muchas plantas y frutos como el Noni, fruto del árbol. Morinda citrifolia, puede ayudar a mantener el cuerpo con un alto nivel de defensas inmunológicas. Estas raras y preciosas frutas ahora se pueden consumir en forma de polvo encapsulado en cápsulas. Así que ya no hay excusa para estar en forma todo el año.